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COVID 19. 5 aprendizajes para enfrentar el siguiente brote
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34 segundos de telediario igual a 10 mascarillas menosá
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La Canonja. Cómo manejar el Normal Chaos
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Incendio forestal. Cuando las redes sociales condicionan todo
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El Santander y Orcel. Parte II. El ataque como estrategia.

COVID 19. 5 aprendizajes para enfrentar el siguiente brote

Decía Luis Villarroel, ex jefe de bomberos de la Comunidad de Madrid “todo lo que te puedes imaginar en materia de protección civil acaba ocurriendo, pero peor” Era 11 de marzo de 2004 y llegó el 11M. Nadie lo vio venir. Nadie. Todos mirábamos hacia otro lado. ETA. Tenía que ser ETA”, decían. 

Afortunadamente, en este caso se cumplió otro adagio que llevaba recitando machaconamente José María Rodríguez, director de desarrollo de Madrid 112 ¨Lo que funciona en el ordinario puede funcionar en el extraordinario si se escala de forma adecuada. ¡Puf! Menos mal, porque fue eso precisamente lo que nos salvó y permitió ordenar de forma casi modélica la respuesta a una catástrofe sin precedentes en España; la que a la postre se convirtió en el atentado terrorista más grave de la historia de Europa. Los servicios de emergencia de Madrid y de la Comunidad estaban preparados y entrenados, sus protocolos de actuación dispuestos. Se ejercitaban constantemente para responder a cualquier tipo de emergencia y ese día, con el apoyo de todos los madrileños, demostraron su capacidad para ordenar el caos. Que de eso va una catástrofe.

Pero, ¿Cómo es posible que en esta ocasión no se haya respondido con la misma eficacia a nivel nacional?

Repasemos algunas cuestiones esenciales a la hora de prepararse para enfrentar riesgos.

1. Mantener actualizado el catálogo de riesgos. No se trata de un entretenimiento al que se dedican los frikis de las crisis. De nada sirve auditar las amenazas en un Estado o en una empresa si, tras señalar las mismas, no tratamos de mitigar su probabilidad en lo que se pueda (obviamente ha de medirse el coste/beneficio teniendo claro que el riesgo cero no existe). Y es un grave error no prepararde forma adecuada nuestros planes de contingencia para tratar de neutralizar cuanto antes los riesgos cuando mutan a crisis.

En este caso, la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017 señala a las pandemias como uno de los riesgos más destacados y dice: Reducir la vulnerabilidad de la población a los riesgos infecciosos cuando es factible (por ejemplo, mediante la vacunación), la probabilidad de introducción de riesgos infecciosos (por ejemplo, mediante el control e inspección de mercancías en frontera), así como la probabilidad de transmisión interna de enfermedades (por ejemplo, mediante buenos programas de prevención y promoción de la salud o buenos sistemas de saneamiento) es fundamental para minimizar los riesgos y su posible impacto sobre la población”.

Y hasta ahí, porque nada se hizo después. 

Aprendizaje. Hay que actualizar de forma constante el catálogo de riesgos y después actuar.

2. La estandarización de la respuesta en crisis. Me imagino que la mayor parte no sabe ni de qué hablo, pero tranquilos que es sencillo. Un ejemplo arrojará luz.

¿Cómo pueden cooperar dos servicios de bomberos distintos si acuden a una misma intervención dándose apoyo mutuo? ¿Es posible compartir agua de sus autobombas? Sí, lo es. Y lo es porque en su día se decidió compartir el mismo tipo de racor para conectar las mangueras. El famoso racor Barcelona. Esto tan básico salva vidas. La estandarización y la interoperabilidad de la respuesta en crisis y emergencias es una gran asignatura pendiente no sólo en España (y más aún con 17 comunidades autónomas) sino en la UE y a nivel internacional ¿En qué posición ha quedado en esta crisis el Mecanismo Europeo de Coordinación en Emergencias? Pensemos que sin un plan adecuado y sus correspondientes protocolos todo será improvisación. ¿Habrá que confinar? ¿Tendremos EPIs? ¿Qué EPIs? ¿Con qué homologación? ¿Y las UCIs? ¿Necesitaré más respiradores? ¿Cómo movilizo recursos humanos? ¿Y qué haré con los cadáveres? Y así hasta el infinito.

Si no planeas, protocolizas y estandarizas, vas a improvisar, y cuanto más improvises, más gente morirá.

Pero vayamos más allá. La estandarización en la respuesta debe llegar también a las empresas. Que levanten la mano quienes tenían preparados sus planes de contingencia para enfrentar esta pandemia: quizás algunos sectores regulados; quizás algunas infraestructuras críticas y…ya. 

La UE debería legislar para obligar a las empresas medianas y grandes a tener planes de continuidad de negocio. Más aún. Igual que deben contar con un DPO (delegado de protección de datos) para garantizar el cumplimiento de Reglamento Europeo de Protección de Datos, deberían contar con responsables de gestión de riesgos.

Aprendizaje. La UE debería tomar cartas en el asunto y, mediante una directiva, fijar ya sólidos estándares de respuesta en emergencia empezando por las pandemias. Para estados y empresas.

 

3. ¿Quién debe coordinar? «Estamos ante una crisis de salud pública luego debemos coordinar los sanitarios” Esa afirmación que hemos oído hasta la saciedad como una verdad revelada a la que nadie se atreve a cuestionar, ¿Es seguro la mejor solución en esta crisis? Por supuesto que está en cuestión, en primer término, la salud de la población, como lo puede estar en una explosión de una industria química con emisión de sustancias tóxicas, o en un accidente de un avión con decenas de fallecidos. Por cierto, en el accidente de Spanair (2008) el control de las operaciones lo tuvo AENA en vez de los servicios de emergencia y así nos fue. Tras aquel desastre informativo el Plan de Emergencia Aeroportuario en Barajas cambió. Ahora en la coordinación de un accidente estarían los servicios de emergencia del ayuntamiento de la capital o de la Comunidad de Madrid, dependiendo de dónde se produjera el siniestro. Zapatero a tus zapatos.

Pero, ¿Quién es realmente aquí el zapatero? ¿el Ministerio de Sanidad? ¿Las consejerías de Salud de las Comunidades autónomas? Estamos ante una crisis de una complejidad infinita que no puede ser abordada y dirigida desde la óptica reducida, aunque importantísima, de los responsables sanitarios. Debe optarse, en mi opinión, por expertos en gestión de crisis y riesgos con visión sanitaria, logística, económica, geopolítica, … ¿Quién entonces? España cuenta para ello con el Consejo de Seguridad Nacional y la infraestructura del DSN (Dirección de Seguridad Nacional), desaparecidos en esta crisis y sustituida por una infraestructura improvisada en Moncloa. Por cierto, cuando el Consejo de Seguridad Nacional gestiona una crisis debe contar en la misma con la participación en la gestión de las comunidades autónomas afectadas. Así se recoge en el Art 22.2 de la Ley de Seguridad Nacional.

Y con respecto a las comunidades autónomas, debería haberse tomado la dirección desde las consejerías que tienen atribuidas las competencias en protección civil que es donde se encuadra la coordinación y el personal especializado en gestionar crisis yemergencias de todo tipo. Es curioso que, sin embargo, el Estado sí activó como brazo armado a la UME, uno de los claros éxitos de gestión.

Aprendizaje. En medio de una crisis procura no improvisar órganos de gestión. El caos estará garantizado

 

4. Garantiza la cadena de suministros. Es algo esencial desde que el mundo es mundo y el hombre se enfrenta a todo tipo de guerras, crisis y conflictos. Vamos, un básico. Si debilitas o rompes la cadena de suministros en la retaguardia probablemente ganes la guerra. 

Supongo que no hace falta que recuerde los miles de sanitarios contagiados y ancianos muertos por no contar con EPIs o entregar equipos inadecuados ¿Qué decir de la falta de respiradores o de tests homologados? Los ciudadanos han muerto por miles o se han infectado por esto. 

Afortunadamente no ha pasado lo mismo con los suministros esenciales para los hogares. En esto sí somos fuertes. 

Aprendizaje. Ni en la administración, ni en las empresas debería volver a permitirse roturas de suministros como la vivida. Anticiparse y contar con una reserva estratégica y una sólida cadena de suministros diversificada es vital.

5. La buena comunicación de crisis no se improvisa. Se ha escrito ya mucho sobre la gestión de la comunicación de esta crisis y en general muy acertado. Pero en el fondo todo se resume en lo que ya he señalado. Cuando no se anticipa; no se identifican riesgos; no se protocoliza; no se entrena y no se dota a los equipos de infraestructura humana y material, el tiempo de ordenar el caos se alarga de forma sustancial. Lo mismo ocurre con la comunicación. La buena comunicación de crisis no se improvisa. Debe ser planeada, entrenada, sistematizada y debe contar con los mejores profesionales y portavoces al frente. Aplicar aquí criterios marketinianos acabará por profundizar en la incertidumbre de la población, la desconfianza y el descrédito. Cuando un ciudadano no confía en aquellos que deben conducirle para su protección del punto A al punto B, acaba por refugiarse en la negación y en la infodemia; en la infoxicación y la desinformación. Y en ese punto, el siguiente paso sólo tiene como destino el abismo.

Aprendizaje. Una población informada es una población segura. Una población infoxicada y desinformada es una grave amenaza para sí misma

34 segundos de telediario igual a 10 mascarillas menosá

34 segundos en en el Telediario en prime time. Dos personas por medio de comunicación. 4 televisiones que acuden a las puertas de una residencia psiquiátrica. 8 profesionales de la comunicación y al menos dos puntos de directo. Fue ayer ¿Hora? 18 horas.

Una cámara que intenta acercarse todo lo que puede a la puerta del Cottolengo del Padre Alegre (repleto de casos de COVID 19) hasta que se le pide que se vaya a la acera de enfrente ¿La respuesta? “Si es sólo para coger unos recursillos”. Era la primera cámara que lo intentaba. A partir de ahí se corta en seco y todos a la acera de enfrente. Fue necesario dedicar dos policías locales a impermeabilizar la zona. Total 10 mascarillas y el consiguiente riesgo de contagio. Por cierto, en cada coche de los medios viajaban, mínimo, dos personas.

Esta mañana de domingo Javier del Pino, en A Vivir que Son dos Días de la Cadena SER, le preguntaba a Ramón Lobo si es necesario que algunas televisiones manden a sus reporteros a hacer directos sólo para decir que han estado allí, cuando al final el periodista está entrando con la información que le dan desde la redacción. Desde luego éste fue el caso. Nadie hizo declaraciones, las que había ya las había hecho la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid a través de agencia.

No voy a discutir si los medios de información son un servicio esencial. Lo son. No voy a reclamar medidas tan estrictas como las que vimos en China. Afortunadamente somos una democracia y el derecho a la información veraz está recogido, como derecho fundamental en el artículo 20 de nuestra Constitución. Pero, ¿dónde está su límite? Mientras millones de ciudadanos deben solidariamente quedarse en casa sin ir a sus puestos de trabajo para evitar que el virus siga avanzando, los grandes medios de comunicación exponen a sus profesionales a coberturas, en algunos casos innecesarias. Y no cuestiono que la noticia de lo ocurrido en el Cottolengo del Padre Alegre lo sea. Ni siquiera que no debamos tener imágenes de las tareas de los servicios de emergencia trabajando en el lugar. Lo que cuestiono es si, en las actuales circunstancias, no deberíamos plantearnos el cómo ¿No es posible otro tipo de periodismo?

Quizás es tan fácil como que los medios de comunicación pongan en el centro también la seguridad de sus profesionales, las familias de estos y la de todos nosotros. ¿Dónde están los sindicatos y la asociaciones profesionales?

Quizás es el momento de pactar coberturas en pull para reducir el número de periodistas en las calles y obtener, de igual modo, los testimonios que se precisan para recoger los diferentes ángulos de la noticia.

Quizás es el momento de reforzar a las agencias de información.

Quizás es el momento de reflexionar y pensar si es sano un Breaking News de 24horas seguidas durante semanas.

Quizás no es necesario que estemos encerrados 24 horas al día conectados a una televisión que nos repite en bucle una información que incrementa nuestra ansiedad. Puntos de directo en los que se distribuye información de agencia que se completa con testimonios de profesionales sanitarios claramente sobrepasados, pero carentes de la visión general del cuadro.

Quizás esto no es periodismo sino alarmismo.

Quizás. Sólo quizás. Pero mientras nos lo planteamos Italia nos sigue anunciando un futuro oscuro.

Entre tanto, sigamos entretenidos, con los puntos de directo.

Por cierto periodistas con mascarillas FPP2 mientras sanitarios y guardias civiles pelean con FPP1.

La Canonja. Cómo manejar el Normal Chaos

Ha pasado demasiado poco tiempo para aportar certerzas. Sólo sabemos un puñado de hechos ciertos y contrastados: una gran explosión en una importante industria en el polo químico más importante de Cataluña y de España. En el momento de escribir este post, 3 personas fallecidas y varios heridos (algunos graves). Un plan de emergencia activado en un nivel 2 al no registrarse una nube tóxica y una pieza metálica de una tonelada que voló a casi 3 kms de distancia provocando la muerte de un vecino. Pero frente a esos hechos, una emergencia que ha sorprendido a todos y que, sin embargo, entra dentro de lo plausible. Los planes de emergencia deberían predecir (seguro que lo han hecho) el riesgo ahora convertido en grave desgracia.

Sin embargo, es del todo punto imposible (al menos hoy en día) contar con el algoritmo que hubiera previsto que esa pieza metálica haya impactado justo en el lugar que lo hizo. Es, como diría el profesor Marynissen, el caos, el normal caos de crisis y emergencias. De hecho, nadie puede descartar, por ejemplo, que la pieza hubiera impactado, por ejemplo, en otro punto del polígono provocando una emergencia aún mayor. Hasta aquí lo impredecible.

Todo lo demás debería entrar en los márgenes de lo que un gestor de emergencia debe ser capaz de manejar para ordenar el caos lo antes posible. Porque, al fin y a la postre, de esto va la gestión de emergencias y de crisis, de ordenar el caos.

Por lo tanto, deberíamos ser capaces de anticipar una parte importante de los escenarios de riesgos y sus factores agravantes. Deberíamos poder contar con ágiles procedimientos de respuesta operativa y comunicacional. Hago aquí un inciso para reconocer que tanto los servicios de emergencia de la Generalitat como la AEQT (Asociación de la Industria Química de Tarragona) y buena parte de las industrias en su seno, llevan años preocipándose y ocupándose de todo esto.

Sin embargo, deberíamos ser conscientes de la quiebra de confianza que se ha producido entre los vecinos del entorno. Recuperarla es capital ahora para todos. Hacerlo pasa por poner en el centro de todo a los trabajadores del polígono y a los vecinos haciendo un ejercicio de máxima transparencia. Es preciso dotarse de procedimientos y herramientas comunicacionales que, en tiempo real, entreguen certezas a todos. Esto no va de decir que se hizo lo que se tenía que hacer. Va de mostrar y demostrar a los vecinos que la próxima vez seremos más rápidos y eficaces ordenando el caos.

Incendio forestal. Cuando las redes sociales condicionan todo

Nada de lo que voy a contar aquí es nuevo. Es algo que los que gestionamos información de emergencias desde hace muchos años venimos relatando desde que las redes sociales irrumpieron en 2010 como un elefante en una cacharrería en el mundo de la comunicación de Crisis y emergencias. Digo desde 2010 porque fue cuando @112cmadrid y @emergenciescat abren sus cuentas en Twitter.

Desde entonces nada ha vuelto a ser como antes.

Cuando los medios de comunicación condicionaban la información de emergencias

Ya en 1985 la FEMA norteamericana (Oficina Federal de Emergencias) aseguraba que la presencia de los medios de comunicación condicionaba la respuesta en emergencias haciendo, que en muchos casos, se sobredimensionara. Si entonces esto era un problema era una minucia comparado con el real time de la Crisis que vivimos hoy en día. Con añoranza recuerdo perfectamente cómo, antes del social media, los gestores de la información oficial contábamos con una media de 30 minutos para organizarnos y obtener los primeros datos de una emergencia relevante antes de que llamará el primer periodista ¡Qué tiempos aquellos!

Qué distinta es ahora la situación. Me centraré en este post como referencia en el incendio forestal que ayer se produjo en el término municipal de Miraflores de la Sierra y que afectó al puerto de la Morcuera.

Las Crisis retransmitidas en riguroso directo

Es evidente que servicios de información con tanta experiencia como el de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid disponen desde el inicio del siniestro de prácticamente la misma información que el 112, los bomberos o los agentes forestales. El sistema de enviados especiales que posee les permite desplazarse al lugar del siniestro para recoger y controlar in situ la información. Llegar a un incendio como el de Miraflores puede llevar unos 30 minutos desde la central del 112. 30 minutos que son un mundo para que la tormenta se desate en Twitter. Media hora en la que la información surgirá a borbotones en todas direcciones, generando una gran incertidumbre hasta que, una fuente solvente como @112cmadrid, esté en condiciones de ofrecer un panorama mínimamente certero sobre la realidad.

Voy a tratar a partir de aquí de analizar lo que ocurrió cronológicamente en el Hashtag que fijó el 112 para el incendio siguiendo la pestaña de Destacados que ofrece la api de Twitter.

#IFMiraflores. Cuando todos buscan su tuit destacado

Ante los primeros tuits detectados en redes, y con el fin de situarse rápidamente como fuente solvente, @112cmadrid pone su primer tuit. Para entonces numeroso tuiteros ya lo estaban contando con fotos.

Como digo, algunas de las primeras imágenes fueron las que los propios integrantes de la campaña de incendios forestales que facilitaron a la cuenta en Twitter de Bomberos INFOMA. Por cierto, incluso toman la iniciativa y proponen hashtag cuando, obviamente, la competencia de dirigir la información, según el lNFOMA, es del gabinete de información del mismo. La información en todos los canales.

Incluso no hay reparo alguno en publicar las fotos que les pasan los vigilantes de las torres de la Comunidad. Qué bueno sería que se canalizaran antes al CECOP. Lo que ayudaría.

Incluso, cuando nadie sabía aún que la Comunidad de Madrid había activado los medios del Estado, fueron los primeros en publicarlo. Por supuesto que no se nos escape una primicia.

Pero, pese a todo hubo actuaciones mucho más meritorias, como ayudar a comunicar el Hashtag que fijó @112cmadrid.

Destacados brigadistas tuiteros, como el que vemos bajo estas líneas, también nos mantuvieron puntualmente informados de todo tipo de novedades.

No hay Crisis que se precie que no tenga su troll. Por no darle mucha agua a este, sólo pondré una captura. Pero fue muy persistente. Y por supuesto, sobre gestión de la comunicación en emergencia no tuvo reparo en dejarnos saber que es un experto.

Y cuando aún ningún servicio de información oficial había dicho nada…

Lo que digo: la Hora de Oro pasó a la historia.

Y si hay algo que a todos nos motiva en el relato de las tragedias es conocer las causas. Por si había dudas, los propios intervinientes facilitan imágenes apoyando la tesis de la intencionalidad. Desde sus cuentas personales, eso sí.

Por supuesto, hay más organizaciones de brigadistas que aprovechan el momento para explicar su labor. Por supuesto, sin coordinación alguna con la dirección del plan de emergencia.

Y si nadie de mis seguidores sabía que hoy me tocó ir a trabajar a Madrid…Pues eso lo cuento.

¿Qué tienes dudas sobre cómo se coordinan los medios aéreos? En Twitter encontrarás profesionales que den con alguna fuente que te lo cuente en tiempo real.

Aunque la política informativa sea esperar a la estabilización del incendio para ofrecer hectáreas o un mapa del mismo, ¿Para qué esperar? Aunque es obvio que, ciudadanos o entidades privadas, están en su derecho de publicar lo que consideren. Faltaría más. Otra cosa es si esto ayuda o no ayuda a las operaciones en curso.

Menos mal que los profesionales de @112cmadrid estuvieron constantemente ofreciendo información solvente y contaron con los VOST para amplificarla.

Aunque siempre se puede acudir a fuentes alternativas como es esta Técnico Forestal.

Para contrarrestar esto no hay nada mejor que información solvente facilitada por auténticos expertos.

Y ya que el Pisuerga pasa por Valladolid ¿Porqué no aprovechar para pelearse por alguna vieja rencilla?

Y claro, hoy en día no hay siniestro que se precie que no concite en Twitter el apoyo de fuerzas políticas y sociales de toda índole. Prácticamente no faltó nadie.

Vimos el fuego desde todos los ángulos.

Apoyo político de todo tipo

Y comienza la caza del supuesto pirómano.

Más apoyo políticos

Los supuestos testigos del comienzo del incendio

Muchos quisieron ofrecer su ayuda

También hubo que atenderles

Siguen llegando apoyo políticos de todos los colores

Y muy de agradecer los apoyos de otros bomberos como el jefe del parque de Fuenlabrada

La Asamblea de Madrid también da su apoyo a través de su presidente

Y mientras tanto el incendio va siendo controlado y llegan las buenas noticias. @112cmadrid sigue su labor de ofrece hechos frente a apreciaciones.

La sociedad se sigue expresando a través de diferentes fuerzas políticas.

El Ejército del Aire también comunica

No cabe duda que los brigadistas son una mina de información. Si algo se tuerce te vas a enterar rápido siguiéndolos. Fuente imprescindible para periodistas

Aunque hay más fuentes para confirmarlo. Por cierto, lo de los reavivamientos es lo normal en grandes incendios.

También hubo ministras.

Ofreciendo información puntual de los medios aéreos del Estado.

La futura presidenta también estuvo muy pendiente.

Y como es lógico el presidente en funciones de la Comunidad acudió a apoyar a los intervinientes.

¿Y porqué no aprovechar el Hashtag para hacerle un homenaje a un compañero?

Pero la última hora, la fetén, estaba en esta cuenta.

Bienvenidos los colegas del Plan INFOCAM.

Y siempre es de agradecer el apoyo de @guardiacivil.

Y cómo último pantallazo creo que este es un buen resumen.

Llegados a este punto me resta una reflexión. Los problemas de gestionar a los medios de comunicación en tiempos de la FEMA eran un juego de niños frente al carajal en la era de las redes sociales en las que todos nos hemos convertido en un medio de comunicación en potencia.

La información en tiempo real puede ser de gran utilidad en emergencias, pero los bulos, la desinformación y algunos buenos samaritanos, pueden contribuir y condicionar las operaciones de emergencia poniéndonos en riesgo a todos. Sé que sirve de poco y que seguiremos sucumbiendo al imperio del dedo pero, cuando llegue la desgracia, que llegará, que no sea porque algunos no lo advertimos.

El Santander y Orcel. Parte II. El ataque como estrategia.

El diario El Mundo ofrece hoy con el título “El vídeo de Botín para la batalla” la segunda columna de opinión de Carlos Segovia, mezcla de dos géneros periodísticos: el de la opinión y el reportaje. En la entrega de hoy el Santander, por boca de El Mundo, le manda a Andrea Orcel una nueva andanada que se queda algo corta, pese a la intención guerrera del titular. En este caso, frente a las grabaciones de Orcel a la presidenta del banco, contrapone un supuesto vídeo grabado al banquero donde él acepta la decisión de la entidad de no incorporarlo.

Tras la lectura de la columna, y desde la perspectiva del análisis de la gestión de crisis, se desprenden dos conclusiones siguiendo el modelo SCCT de Coombs.

• El Santander, por boca del articulista, intenta arrogarse en algunos momentos el papel de víctima. Sobre todo cuando se hace alusión a que Orcel podría revelar con sus grabaciones el tipo de trato que D. Emilio Botín daba a su hija y cómo ella gestiona el banco. En algunos otros lances del artículo sí hay un cierto señalamiento de culpa. Pero es casi una elipsis que realiza el articulista al señalar la responsabilidad de la banquera para inmediatamente girar sus cañones hacia el italiano “ Botín debe hacer autocrítica por haberse precipitado a anunciar el fichaje -a petición para más inri de Orcel y del jefe de UBS, Axel Weber- sin amarrar su coste, pero acierta en dar marcha atrás con quien da tan pésima imagen de la élite financiera mundial.

• Como estrategia fundamental de protección de la reputación se ha optado por el la técnica de el Ataque. Es decir, se trata de arremeter contra quien realiza las acusaciones. Salir al ataque contra quien acusa. Atacar su credibilidad o legitimidad. Es decir, la crisis es su responsabilidad.

Por lo tanto, vemos una combinación de técnica de ataque tratando de situarse el Santander, que es quien tiene en este momento la crisis, en un papel de víctima. El objetivo es, obviamente, que la atribución del rol pase al banquero italiano en el juicio de la opinión pública.

Veremos qué piensa su señoría en el tribunal. Pero para eso queda un tiempo y el equipo de comunicación del Santander juega bien sus cartas intentando restarle espacio informativo a Orcel. Es evidente que el ejemplo de dejar hacer dado recientemente por otras entidades crediticias ha demostrado que, normalmente, el silencio no es rentable en esto de las crisis.

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